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Blindaje de puertas y ventanas

La mayoría de los robos en vivienda entran por la puerta forzando el bombín, o por una ventana o balcón mal cerrados. Reforzar esos dos puntos es lo más rentable que puedes hacer.

Esquema con las tres vías por las que cede una puerta normal: manipular el bombín mediante bumping, ganzúa o extracción; romperlo con una llave de fuerza, lo que exige poder agarrarlo; y hacer palanca en el marco, que no toca la cerradura. Debajo, las contramedidas: un bombín de alta seguridad con escudo protector contra las dos primeras, y herrajes anti-palanca más un cerrojo multipunto contra la tercera.
Un bombín caro no detiene una palanca. Son vías independientes y piden piezas distintas.

La puerta: por dónde cede

Una puerta normal se abre por tres vías: manipulando el bombín (bumping, ganzúa, extracción), rompiendo el bombín con una llave de fuerza, o haciendo palanca en el marco. Contra las dos primeras, un bombín de alta seguridad con escudo protector. Contra la palanca, herrajes anti-palanca y un cerrojo que meta pestillos en el marco por varios puntos. Ese orden completo, paso a paso, está en cómo blindar una puerta ya instalada.

En ventanas y balcones, lo básico es que cierren de verdad (manetas con cierre, no solo entornadas) y, en planta baja o accesible, considerar lámina de seguridad en el cristal, barras discretas o un sensor de apertura conectado a la alarma. Y para el rato en que sí hay alguien en casa, la barra de seguridad cubre un momento distinto al del cerrojo: conviene saber cuál de los dos resuelve tu caso.

Guías de puertas y ventanas

En camino: lámina de seguridad para cristales y cómo proteger un balcón sin poner rejas.

Fuentes

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