Cerrojo de sobreponer, de embutir o multipunto: cuál añade protección real contra la palanca y cuál solo tranquiliza.
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Blindaje de puertas y ventanas
La mayoría de los robos en vivienda entran por la puerta forzando el bombín, o por una ventana o balcón mal cerrados. Reforzar esos dos puntos es lo más rentable que puedes hacer.
La puerta: por dónde cede
Una puerta normal se abre por tres vías: manipulando el bombín (bumping, ganzúa, extracción), rompiendo el bombín con una llave de fuerza, o haciendo palanca en el marco. Contra las dos primeras, un bombín de alta seguridad con escudo protector. Contra la palanca, herrajes anti-palanca y un cerrojo que meta pestillos en el marco por varios puntos. Ese orden completo, paso a paso, está en cómo blindar una puerta ya instalada.
En ventanas y balcones, lo básico es que cierren de verdad (manetas con cierre, no solo entornadas) y, en planta baja o accesible, considerar lámina de seguridad en el cristal, barras discretas o un sensor de apertura conectado a la alarma. Y para el rato en que sí hay alguien en casa, la barra de seguridad cubre un momento distinto al del cerrojo: conviene saber cuál de los dos resuelve tu caso.
Guías de puertas y ventanas
El orden de refuerzo que más protege por euro: cilindro, escudo, puntos de cierre y bisagras antes que la chapa.
Bloquea desde dentro, así que protege con gente en casa y no hace nada con la vivienda vacía.
Cilindro, mecanismo y escudo son tres piezas distintas: cuál cambiar según lo que te preocupe.
Cierra el hueco, y también la salida. Las dos condiciones previas y qué alternativas cubren lo mismo.
Las medidas que sí suman en una puerta, por orden de utilidad: cerradura, cerrojo, bisagras, refuerzo y alarma.
Madera sana o madera podrida: cómo comprobarlo y qué refuerzos dan más por menos.
Un trastero no es una caja fuerte: qué refuerzos suman y cuándo gastar más no compensa.
Cubren el lado de la puerta que no tiene cerradura. Y no, una bisagra no tiene grado de seguridad: lo tiene el conjunto.
Una persiana bajada no está cerrada. Los cinco cierres que existen y cuál vale según el tipo de persiana.
No compiten: una cambia el cerco entero, la otra refuerza la hoja. Cuándo compensa cada una.
La hoja se anuncia y el marco se olvida. Qué mirar en el marco y el anclaje antes de pagar por una puerta mejor.
El cierre de serie de una corredera cierra, pero no frena. Los cuatro refuerzos que existen y cuál va en cada hoja.
Un trastero no se protege con la cerradura más cara. Cuatro opciones de cierre y cuál va según el tipo de puerta.
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Una ventana de seguridad no lo es por llamarse así. Las cuatro piezas que deciden y cuándo compensa cambiarla entera.
La maneta cierra la ventana pero no la bloquea. Cuatro tipos de cerradura que se añaden sin obra y cuál va en cada ventana.
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Una cadena deja hablar sin abrir del todo, pero no frena a nadie que empuje. Cuándo sirve y qué hace el trabajo de verdad.
Fijas, con puerta, extensibles o de malla: qué resistencia tiene cada tipo de reja y cuál va en cada hueco.
Templado y laminado se rompen de forma muy distinta. Cuál retrasa una entrada, cuál evita cortes y cuándo conviene combinarlos.
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Fuentes
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