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Cerradura para ventana corredera: tipos y cuál elegir

La cerradura de serie de una ventana corredera cierra la hoja, pero no la frena. Es un gancho pequeño que engancha el marco y cede con una palanca o con un golpe seco. Y lo que se vende para reforzarla son cuatro cosas distintas. La que te sirve depende de si la hoja se abre hacia un lado o de si además se puede levantar de su carril.

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¿Por qué una corredera es más fácil de forzar que una batiente?

Porque su cierre trabaja en una sola dirección. La hoja corre por un carril y el gancho solo la retiene hacia un lado. Si la hoja se puede levantar unos milímetros y sacar del carril, el gancho deja de importar. Por eso en una corredera hay dos problemas distintos: que se abra deslizando y que se levante.

Y hay una cosa que ningún cierre arregla: el vidrio. Con la hoja bloqueada, un cristal sencillo sigue siendo un cristal sencillo. Eso se cubre con una lámina de seguridad o con un sensor de rotura de cristal.

Los cuatro cierres, comparados

CierreQué evita¿Con llave?¿Sin obra?
Cierre de serieQue la hoja se abra por el uso normalNoViene puesto
Cerradura de sobreponerQue la hoja se deslice una vez cerradaSíSe atornilla, hay que taladrar el perfil
Tope en el carrilQue la hoja corra o se abra unos centímetrosNoSí, a presión o con un tornillo
Barra de bloqueoQue la hoja se mueva en cualquier puntoNoSí, sin tocar la ventana

Para una vivienda corriente la elección real está entre la cerradura de sobreponer y la barra. La primera es más discreta y se puede dejar siempre puesta. La segunda se quita en dos segundos para ventilar, que es lo que la hace usable de verdad.

La parte que casi nadie revisa: que la hoja no se pueda levantar

Una cerradura bien puesta no sirve de mucho si la hoja se levanta y sale del carril. Comprueba con las manos: con la ventana cerrada, intenta subir la hoja. Si hay holgura apreciable, el problema está en los rodamientos o en el rail superior, no en el cierre. En muchas correderas se arregla con un tope antilevantamiento en el carril superior o regulando la altura de los rodamientos.

Merece la pena saber también que la resistencia al robo se mide en el producto completo. La norma EN 1627 clasifica puertas, ventanas, rejas y persianas, y la EN 1630 define el ensayo de ataque manual con el que se comprueba. Una cerradura de sobreponer no le da clase a una ventana corriente: le quita su punto más flojo, que ya es mucho, pero es otra cosa.

La regla que no se salta. Una corredera de terraza suele ser la salida alternativa de la casa. Si la bloqueas con llave, la llave tiene que estar siempre a mano dentro, y todos los que viven ahí deben saber dónde. Una barra que se quita sin herramientas es mejor opción en una puerta de salida que una cerradura con llave. La vía de evacuación manda sobre cualquier medida antirrobo.

¿Dónde tiene sentido reforzarla?

  • Terrazas y balcones en planta baja, patios interiores o ventanas que dan a un tejadillo. Aquí la corredera es la puerta de entrada más cómoda para quien no tiene llaves.
  • Segunda residencia o vivienda que se queda sola. Nadie oye nada, el tiempo corre a favor de quien fuerza. Lo demás que conviene en ese caso está en casa vacía y segunda residencia.
  • Junto a una persiana sin cierre. Reforzar la hoja y dejar la persiana libre resuelve la mitad del hueco: mira la cerradura de persiana.

En plantas altas sin acceso desde un tejado o una cornisa, el retorno es menor. Ahí el dinero rinde más en la puerta de entrada o en detección con un sensor de apertura.

Qué mirar antes de comprar

  1. El tipo de perfil. Aluminio, PVC o madera cambian cómo se fija el cierre. En un perfil fino, lo que aguanta es el perfil.
  2. Cuánta holgura tiene la hoja hacia arriba. Es lo primero que hay que mirar, no lo último.
  3. Que se pueda liberar deprisa desde dentro, por lo que dice el aviso de arriba.
  4. Que no estropee la ventana si algún día lo quitas. Los que se atornillan dejan agujeros en el perfil.

Es una de las mejoras más baratas que admite una ventana. Lo que no conviene es creer que cierra el hueco entero: cierra la hoja, que casi nunca estaba bien cerrada.

Preguntas frecuentes

¿Qué cerradura se puede poner a una ventana corredera sin obra?

Una barra de bloqueo apoyada en la guía o un tope en el carril: los dos se colocan sin taladrar la ventana. La cerradura de sobreponer con llave sí exige atornillar en el perfil, pero es la que se puede dejar puesta siempre.

¿Sirve de algo el cierre de serie de una corredera?

Sirve para que la hoja no se abra sola. Frente a una palanca o un golpe seco cede pronto, así que por sí solo no es una barrera.

¿Puede una ventana corredera tener clase antirrobo?

Puede. La norma EN 1627 clasifica la resistencia al robo de ventanas, puertas, rejas y persianas, y se comprueba con el ensayo de ataque manual de la EN 1630. La clase la tiene el producto terminado, no el accesorio.

¿Es seguro bloquear con llave una corredera de terraza?

Solo si la llave está siempre dentro, a mano, y todos saben dónde. Una corredera de terraza suele ser una salida alternativa, y la vía de evacuación manda sobre cualquier consideración antirrobo.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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